Camino del alba ( La libertad)
Buscaba una entelequia luminosa,
pasaba de largo cruzando las sombras, camino del alba,
buscaba una nítida luz desplazante,
convencida empezó su trayecto, con las manos
cogidas de un sueño ilusorio,
camino del alba.
Una idea constante jugaba en su mente,
y volaba entre sueños de aire, entre sueños sin alas,
y aquel foco difuso, de lejos llamaba
como iman de la suerte, atrayente,
como mundo infinito de llamas sin fuego,
como mundo posible alcanzable,
una vida plena que transcurre por diversos caminos
de siempre.
Lo tengo, pensaba, mi mano lo alcanza, lo posee, lo toca,
ingrávida floto en el aire, corto mis alas,
me apresuro a llegar me anticipo a la suerte,
que no escape y retire del suelo el camino de ida,
hurte mi bien alcanzable mi bien atrayente,
aquello por lo cual he vivido y ha marcado mi vida
como un astro de luz, un racimo de estrellas en el cielo del alma.
Y siguió adelante, la mirada fija, deslumbrada
por aquel luminoso horizonte de promesas lleno,
y entró por la puerta del cosmos abierta, penetró en su entraña,
adivinó el misterio que mueve
a buscar el Edén en un espacio abierto.
Mas de pronto, un sonido despertó su conciencia,
el ruído de una gota de agua,
miró a su alrededor y se vio a si misma, atrapada
en sus propios ensueños